27 de abril de 2009

Influenciados (La gripota 2)

Nota: Este post lo comencé a escribir la tarde del 26 de abril, pero Lucifer Luz y fuerza del Centro decidió que era un buen momento para cortar la luz en la colonia y no reconectarla hasta la tarde del 27. Por lo tanto, hay datos que surgieron durante la noche que pueden afectar lo dicho en los primeros párrafos.

Ya son millones los muertos... de miedo debido al nuevo residente de la Ciudad de México: la ya odiada influenza porcina.
Los mexicanos en general tenemos la habilidad de reírnos de las desgracias, de burlarnos de calacas en su cara. Sin embargo, llega un punto en el que nos quedan pocas opciones. Podemos, por un lado, seguir riéndonos y continuar siendo "el país del no pasa nada"; podemos entregarnos al pánico y terminar matándonos por la última cajita de Redoxón; podemos echarle la culpa a "los demás"; podemos unirnos en la tragedia y avanzar juntos.
En el caso particular de esta crónica tenemos, como en examen, todas las anteriores.
Ya les relataba de cómo terminamos con la dotación de cubrebocas de todo el año en cuestión de horas. No falta quien se atasque la barriga de aspirinas, paracetamol y vitaminas A y C. Este fin de semana, las carreteras eran la fiel demostración de que los capitalinos podemos guardar la calma para otro momento y continuar con nuestras felices vidas contaminando otro estado. En el transporte público, alguien tose o estornuda y le llueven las miradas inquisidoras (que me recuerdan al mono malvado de Family Guy).
Así las cosas, las autoridades competentes que dirigen la ciudad (y el país... y otros países) han decidido tomar cartas en el asunto y apaciguar a la ya de por sí estresada población chilanga por las medidas tomadas con anterioridad (pero esta vez parece que sí les va a salir).
Comenzamos con un anuncio del Secretario de Salud que nos informa que "sí se puede curar, no con vacunas sino con antivirales y que ya teníamos compradas un millón de dosis en espera de la gripe aviar". Constantemente nos recuerdan que podemos curarnos. Radio Red y todas las emisoras de Grupo Radio Centro realizan una cobertura especial ininterrumpida (salvo la noche del domingo por La hora nacional) donde repiten una y otra vez la situación de la capital y las medidas de seguridad que debemos tomar.
En este sentido, nos enfrentamos a un problema dentro de nuestro país: la falta de educación. Papá gobierno tiene la ardua labor de educar en salud e higiene a los +/- 120 millones de mexicanos en cuestión de días para evitar que la enfermedad se expanda más rápido.
Lograron cancelarnos las clases, en principio, hasta el 6 de mayo en el D.F., SLP y EdoMex (ahora me entero que es nacional). "Recomendaron" (WTF) a las empresas tener paciencia con sus empleados dado el posible ausentismo y retardo en las entradas. Cancelaron el corte del suministro de agua que estaba programado para este fin de semana. Cancelaron todos los eventos deportivos, conciertos y demás. Recomendaron evitar el transporte público y si es indispensable usarlo, utilizar el cubrebocas que ya traemos a medio encarnar Incluso, hay milicos y polis que se trepan al pesero a repartir cubrebocas a los incautos viajeros. Piden constantemente y por todos los medios que nos lavemos las manos con agua y jabón, pues al parecer la chilangada es recochina y ni eso hace. De hecho, en el radio dicen "lavese las manos como los doctores que ha visto en la tele" (???). Y el día de hoy podrían considerar suspender las actividades del Metro o incluso suspender toda actividad en la ciudad.
Entonces viene la pregunta ¿qué hacer? En lo personal les puedo decir qué NO hacer:
No sea cochino, báñese y lávese las baisas (manos).
No histerice.
Por el amor de Dios, NO se automedique. Si nos medicamos, aunque sea dos aspirinas en la mañana y dos en la noche (consejo veterinario) podemos hacer que desaparezca uno o más síntomas y volver la detección de la enfermedad más complicada. Piensen que la gran mayoría de nosotros no somos médicos, aunque queramos.
NO se quede encerrado en casa si se siente mal. Vaya a uh hospital. Todos están atendiendo a todos los casos sin importar si son o no derechohabientes (por lo menos los del IMSS e ISSSTE).
Este último punto puede levantar polémica, pues los hospitales están bastante ocupados tranquilizando a los que llegan a la menor molestia. Podríamos preguntarnos si es mejor esperar a sentir todos los síntomas o pensar que nos vamos a morir al primero.
Por un lado, ir al hospital sin estar realmente enfermo puede representar la posibilidad de contraer el virus. Por el otro lado, debemos recordar que se trata de un virus desconocido y no conocemos del todo su comportamiento. Siguiendo ésta línea de pensamiento, deduzco que es mejor ir al hospital.
Voy a evitarme los pleitos personales que se traen algunas personas y no diré "se los dije, todos nos vamos a morir" ni diré, como escuché decir por el radio ayer, "es un castigo de Dios por nuestros pecados. Estamos pagando el pecado de los secuestros (sic)". Tampoco voy a discutir si el cubrebocas es nomás pa los enfermos o si nos puede proteger a todos.
Algo que nos brinda este tipo de situaciones es la oportunidad de olvidarnos de los partidismos estupidos y mostrarnos que la maquinaria mexicana funciona a pesar de todo. Estamos aprendiendo mucho sobre nuestra sociedad y adquirimos la cultura de la prevención.
Yo quería compartir al final del post la ahora famosa Cumbia de la Influenza, pero ya se me adelantaron en 132 blogs más. De cualquier manera, si quieren ver el video den click aquí y si quieren la canción en mp3, escribanme y se las mando. Les dejo otro video de prevención de la influenza aquí.
Reflexión final. Yo tenía muchas ideas para esta crónica cuando comencé a escribirla, pero con el corte de luz se me escaparon. Estoy un poco aturdido por el estrés y por haber dormido hasta tarde y no sé si logre escribir de manera coherente lo que quería decir. Supongo que hay muchas ideas atropelladas, pero recordemos que son Crónicas DeFectuosas.
Lo que nos queda es disfrutar el tiempo que nos toca de la mejor manera posible.
Yo en lo particular estoy asqueado de vivir en la paranoia y asustarme al primer estornudo. Puaj, guácala. Me niego a vivir así. Si me ha de matar la cohina gripa, he de morir feliz, que de eso se trata.
Mientras no acabemos siendo zombies gripientos al puro estilo Resident Evil todo está bien.
Sonrían, que es la mejor manera de mantenerse sano y subir las defensas :)

2 comentarios:

  1. Hey Jovenazo! Acabo de hacer un descubrimiento bastante loco: Después de todo, el gobierno está haciendo de esto algo más grave de loq ue en realidad es, checa este link y dime qué opinas. http://aarondoppler.wordpress.com/2009/04/27/aprueba-el-senado-portar-droga/

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  2. Pues yo me enteré hoy, entre el temblor y el aviso de la suspensión de clases, que los cubrebocas tienen vida de dos horas aproximadamente.

    Así que hay que considerarlo... Por otra parte, ya nos atacó la histeria, lo que tanto temía yo ya nos llegó y ahora a donde quiera que vamos encontramos cubrebocas.

    En fin, esperemos que se les baje un poquito y no siga empeorando la situación, o de plano los ponemos en cuarentena como Ensayo sobre la Ceguera.

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